CAE LA IMAGEN DE VICTORIA VILLARRUEL Y SUBE EL DE BULLRICH, EN MEDIO DE LA TENSIÓN CON MILEI
La interna en la cúpula del gobierno nacional empieza a tener impacto en la opinión pública. Distintos sondeos recientes muestran una caída en la imagen positiva de la vicepresidenta Victoria Villarruel, en paralelo con el recrudecimiento de su disputa política con el presidente Javier Milei.
Según los relevamientos difundidos en los últimos días, el deterioro se refleja tanto en la imagen positiva como en el aumento de la valoración negativa, un fenómeno que analistas atribuyen al conflicto abierto con el Presidente y a la pérdida de protagonismo político dentro del oficialismo.
Villarruel había iniciado la gestión con niveles de aprobación altos, impulsados por su fuerte presencia en la campaña presidencial y su perfil propio dentro de La Libertad Avanza. Sin embargo, la relación con Milei se fue deteriorando con el paso de los meses, especialmente a partir de desacuerdos políticos y diferencias en el manejo del Senado.
Ese conflicto impactó también en su capacidad de construir poder institucional dentro de la Cámara alta. En el oficialismo y en la oposición coinciden en que su influencia política se redujo, lo que debilitó su margen de maniobra para ordenar votaciones clave y articular acuerdos parlamentarios.
En ese escenario comenzó a crecer la figura de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien consolidó su posición dentro del gabinete y reforzó su vínculo político con el Presidente. Ese reordenamiento interno dejó a la vicepresidenta con menor peso en la toma de decisiones del oficialismo.
El deterioro de la imagen pública de Villarruel aparece así como un reflejo del cambio en el equilibrio de poder dentro del gobierno. La disputa interna, lejos de quedar limitada al plano político, empieza a tener consecuencias en la percepción social sobre una de las figuras que había emergido con mayor fuerza en el inicio de la gestión.
