EL GOBIERNO BUSCA FLEXIBILIZAR LA COMPRA DE TIERRAS POR EXTRANJEROS Y REABRE EL DEBATE SOBRE PROPIEDAD PRIVADA
El proyecto impulsado por la administración de Javier Milei busca desregular un esquema que durante años limitó tanto la cantidad de hectáreas como las zonas en las que ciudadanos o empresas extranjeras podían adquirir tierras.
Desde el oficialismo sostienen que las restricciones vigentes desincentivan inversiones productivas y generan un freno innecesario en sectores clave, especialmente en un contexto donde la Argentina necesita capital para impulsar el crecimiento.
La normativa actual había sido impulsada con el argumento de proteger recursos estratégicos y evitar la concentración de tierras en manos extranjeras. Sin embargo, también fue cuestionada por introducir rigideces que, en la práctica, dificultaron operaciones y redujeron el atractivo del país para inversores internacionales.
El cambio de orientación propone priorizar la seguridad jurídica y la libertad de mercado como ejes para recuperar confianza, en línea con una visión más abierta de la economía.
De todos modos, la iniciativa reabre un debate sensible: el equilibrio entre fomentar inversiones y preservar el control sobre activos considerados estratégicos. En ese punto, la discusión vuelve a poner en evidencia tensiones históricas entre modelos más cerrados y esquemas orientados a la integración global.
La evolución del proyecto en el Congreso será clave para medir hasta dónde el Gobierno logra avanzar en una agenda de reformas estructurales que busca revertir años de regulaciones consideradas restrictivas.
