“ES SU RESPONSABILIDAD”: EL GOBIERNO LE RESPONDIÓ A KICILLOF POR EL AJUSTE EN LA SALUD BONAERENSE.
La tensión política entre la Nación y la Provincia de Buenos Aires volvió a escalar tras las declaraciones de Axel Kicillof, quien atribuyó al Gobierno nacional el impacto del ajuste en el sistema de salud bonaerense. La respuesta no tardó en llegar: desde el Ejecutivo remarcaron que la administración de hospitales y políticas sanitarias provinciales es responsabilidad directa del gobierno provincial.
El cruce se produce en un contexto de reordenamiento fiscal impulsado por la Nación, con recortes en transferencias discrecionales y un esquema que busca que cada jurisdicción administre sus recursos con mayor autonomía y responsabilidad. En ese marco, el Gobierno rechazó la idea de que la crisis sanitaria provincial sea consecuencia exclusiva de decisiones adoptadas en la Casa Rosada.
El trasfondo del debate no es solo presupuestario sino político. La provincia de Buenos Aires concentra una parte sustancial del gasto público y del aparato estatal, y arrastra problemas estructurales en infraestructura hospitalaria, gestión y eficiencia. La discusión sobre financiamiento expone también modelos de administración distintos y una histórica dependencia de fondos nacionales.
Desde el oficialismo nacional sostienen que la lógica de atribuir dificultades locales a la Nación responde a una estrategia política que busca diluir responsabilidades propias. En paralelo, el gobierno bonaerense insiste en que la reducción de recursos impacta directamente en áreas sensibles como la salud.
El intercambio deja en evidencia una disputa más amplia sobre el reparto de fondos, el federalismo fiscal y la gestión de servicios esenciales. En un sistema donde las competencias están claramente delimitadas, la discusión por la responsabilidad política vuelve a ocupar el centro de la escena.
