ESCÁNDALO K: LA JUSTICIA PRUEBA COIMAS EN LA CAUSA SEGUROS Y REVELA CHATS COMPROMETEDORES.

La justicia ha confirmado la existencia de coimas en la denominada “Causa Seguros”, un nuevo capítulo en la desastrosa gestión kirchnerista que involucra al expresidente Alberto Fernández y a otras 30 personas. La investigación desnudó un sistema de sobornos millonarios y reveló chats comprometedores que demuestran el accionar corrupto de funcionarios y allegados al poder.
Mauro Tanos, exfuncionario de Nación Seguros, es señalado como receptor de millones en coimas, canalizadas a través de cooperativas fraudulentas, dinero que se destinó a la compra de propiedades, vehículos y viajes, un claro desvío de fondos que ilustra la impunidad de la época. Las pruebas contundentes, incluyendo fotos de fajos de dinero y chats que van de 2020 a 2024, fueron halladas en el celular de María Cantero, la histórica secretaria de Alberto Fernández y pareja del empresario Héctor Martínez Sosa. Estos mensajes exponen su participación activa en la recepción de pagos y en la facilitación de negocios ilegales.
La investigación detalla cómo las coimas se pagaban mediante transferencias bancarias a través de cooperativas, como “7 de Mayo”, utilizadas como pantalla para ocultar el origen ilícito del dinero. Además, dos exfuncionarios de Casa Rosada, Ariel Palmieri y Hugo Paz, también aparecen implicados en la recepción de pagos de Martínez Sosa. María Cantero ejercía una doble función: forzaba la contratación de las empresas de su marido a través de diálogo directo con funcionarios o abría canales de comunicación entre su pareja y los funcionarios para negociar.
La extensa relación entre Fernández, Cantero y Martínez Sosa, que trascendía lo personal e incluía transacciones financieras y favores, es un punto central de la causa. Los chats revelan conversaciones de Cantero sobre una “PYME” y sus esfuerzos por usar la candidatura presidencial de Fernández para obtener contratos de seguros. Daniel “El Gordo” Rodríguez, exintendente de Olivos y persona de confianza de Fernández, actuaba como nexo clave entre el expresidente y el dúo Cantero-Martínez Sosa, facilitando encuentros y comunicaciones. El juez Casanello imputó a Alberto Fernández por negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública, confirmando que el expresidente estaba al tanto de las acciones de su secretaria, lo que subraya la responsabilidad de la gestión kirchnerista en estos hechos de corrupción que dañan profundamente la confianza pública.