LOS NEGOCIOS DE LA AFA: UNA PERICIA CONFIRMÓ QUE TAPIA Y TOVIGGINO FIRMARON UN CONTRATO Y LUEGO LO INCUMPLIERON.
Una pericia incorporada a una causa judicial confirmó que Claudio Tapia y Pablo Toviggino firmaron un contrato en representación de la Asociación del Fútbol Argentino, pero que posteriormente ese acuerdo fue incumplido.
El informe pericial ratificó la autenticidad de las firmas y la validez del documento contractual, despejando dudas sobre su existencia formal. Sin embargo, el eje del conflicto no está en la firma sino en lo que ocurrió después: el compromiso asumido no se ejecutó conforme a lo pactado, lo que derivó en una disputa judicial con reclamos económicos concretos.
El caso vuelve a poner bajo la lupa la forma en que se administran los negocios vinculados al fútbol argentino, un ámbito históricamente atravesado por contratos poco transparentes, decisiones concentradas en pocos dirigentes y escasos mecanismos de control efectivo.
Más allá de la causa puntual, el episodio deja al descubierto un patrón reiterado: acuerdos que se anuncian o se firman, pero cuya ejecución queda sujeta a criterios discrecionales, generando conflictos legales que terminan resolviéndose en tribunales y no en los ámbitos institucionales correspondientes.
En términos políticos e institucionales, este tipo de situaciones refuerza las críticas sobre la falta de profesionalismo y previsibilidad en la gestión de una de las organizaciones deportivas más relevantes del país. También expone cómo el poder acumulado en la dirigencia del fútbol suele operar con reglas propias, lejos de los estándares de transparencia que se exigen en otros sectores.
Mientras la causa avanza, el impacto no es solo judicial. La credibilidad institucional de la AFA vuelve a quedar en discusión, en un contexto donde los negocios alrededor del fútbol mueven cifras millonarias y requieren, cada vez más, controles claros y responsabilidades definidas.
