PRIMERA CRISIS EN LA NUEVA CGT: LA UOM AVANZA POR SU CUENTA Y ANALIZA UN PARO CON MOVILIZACIÓN.
La nueva etapa de la CGT atraviesa su primera crisis interna a pocas semanas de haberse conformado. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) resolvió avanzar por su cuenta y convocar a otros gremios para definir un paro con movilización, sin esperar una resolución orgánica de la central sindical.
La decisión generó malestar en sectores de la CGT, ya que expone diferencias estratégicas y de conducción dentro del sindicalismo. La movida de la UOM fue interpretada como una señal de impaciencia frente al rumbo adoptado por la nueva conducción y como un intento de marcar agenda propia.
El trasfondo del conflicto está vinculado a la discusión sobre cómo pararse frente al Gobierno y a las reformas en debate. Mientras algunos dirigentes impulsan una estrategia más cautelosa y de negociación, otros sectores presionan por medidas de fuerza inmediatas.
La convocatoria impulsada por la UOM busca reunir a sindicatos afines para consensuar una respuesta conjunta, lo que en los hechos implica un desafío a la autoridad de la CGT y deja en evidencia la falta de cohesión interna. No todos los gremios están dispuestos a acompañar la iniciativa, lo que anticipa un escenario de tensiones crecientes.
Desde la conducción cegetista intentaron bajar el tono del conflicto, aunque reconocen que la decisión de avanzar por fuera debilita la imagen de unidad que se buscaba proyectar en esta nueva etapa. La situación obliga a reabrir discusiones internas sobre liderazgo, métodos de acción y representación.
En síntesis, la iniciativa de la UOM marca la primera fractura visible de la nueva CGT y pone de relieve las dificultades para articular una estrategia común. El sindicalismo vuelve a mostrar sus internas en un contexto político y económico desafiante, con una central obrera que aún busca consolidar su autoridad.
