QUÉ SON LAS TIERRAS RARAS Y POR QUÉ SE VOLVIERON CLAVE EN LA ECONOMÍA GLOBAL.

tierras raras

Las tierras raras son un conjunto de 17 elementos químicos de la tabla periódica, integrados por los lantánidos más el escandio y el itrio. A pesar de su denominación, no son particularmente escasos en la naturaleza, pero sí difíciles y costosos de separar en forma pura, lo que limita su producción y concentra su explotación en pocos países.

Estos elementos poseen propiedades magnéticas, ópticas y electrónicas únicas, que los vuelven indispensables para la tecnología actual. Están presentes en teléfonos celulares, computadoras, pantallas, auriculares, micromotores y sistemas de almacenamiento de datos. En la mayoría de los casos se utilizan en cantidades mínimas, pero sin ellas los dispositivos perderían funcionalidad o eficiencia.

Uno de los usos más relevantes está vinculado a la transición energética. Las tierras raras son clave para la fabricación de imanes permanentes utilizados en turbinas eólicas y motores de vehículos eléctricos e híbridos. También cumplen un rol central en baterías, sistemas de carga y componentes de alta eficiencia energética.

Además, tienen aplicaciones estratégicas en la industria de defensa y aeroespacial, donde se emplean en radares, sistemas de guiado, sensores, misiles, aviones y equipamiento militar avanzado. A esto se suman usos industriales como catalizadores para la refinación de petróleo, pulido de vidrio, fibra óptica, láseres y equipamiento médico.

La creciente demanda global convirtió a las tierras raras en un factor de poder económico y geopolítico. El control de su producción, procesamiento y exportación influye directamente en las cadenas industriales y en la autonomía tecnológica de los países. Por eso, su disponibilidad dejó de ser una cuestión técnica para transformarse en un tema estratégico de primer orden.

En este contexto, las tierras raras reflejan un fenómeno más amplio: cómo los recursos críticos, combinados con tecnología y política, definen ganadores y perdedores en la economía global del siglo XXI.