REPRESIÓN, ÉXODO Y COLAPSO ECONÓMICO: LOS NÚMEROS DEL DESASTRE DE LOS 12 AÑOS DE MADURO EN VENEZUELA.
Los doce años de gobierno de Nicolás Maduro dejaron un saldo económico y social devastador. Según detalla la nota, los indicadores muestran un deterioro sostenido que convirtió a Venezuela en uno de los países más empobrecidos y desiguales de la región, pese a contar con una de las mayores reservas de petróleo del mundo.
A continuación, los principales desastres económicos, expresados en números concretos:
DERRUMBE ECONÓMICO
- Caída del PBI:
- La economía venezolana se contrajo más del 75% desde 2013.
- Se trata de una de las peores depresiones económicas en tiempos de paz a nivel mundial.
- Producción petrolera:
- Pasó de más de 2,8 millones de barriles diarios a menos de 800.000 en los peores momentos.
- PDVSA quedó virtualmente quebrada por mala gestión y corrupción.
HIPERINFLACIÓN Y DESTRUCCIÓN DEL SALARIO
- Inflación acumulada:
- Superó el millón por ciento entre 2017 y 2021.
- El bolívar fue reconvertido varias veces y perdió todo valor real.
- Salario mínimo:
- Cayó a niveles de menos de 5 dólares mensuales durante varios años.
- Hoy sigue siendo uno de los más bajos del mundo.
ÉXODO MASIVO
- Migración forzada:
- Más de 7,7 millones de venezolanos abandonaron el país.
- Es el mayor éxodo de la historia reciente de América Latina.
- Impacto regional:
- Países vecinos absorbieron millones de refugiados económicos, generando presión social y fiscal.
POBREZA Y EMERGENCIA SOCIAL
- Pobreza:
- Más del 90% de la población cayó por debajo de la línea de pobreza en los años más críticos.
- La pobreza extrema alcanzó niveles superiores al 50%.
- Alimentación:
- Caída severa del consumo calórico promedio.
- Reaparición de enfermedades asociadas a la malnutrición.
REPRESIÓN Y COSTO INSTITUCIONAL
- Presos políticos:
- Miles de detenciones arbitrarias documentadas por organismos internacionales.
- Sanciones internacionales:
- Aislamiento financiero y comercial creciente, agravado por la falta de credibilidad del régimen.
UNA CRISIS AUTOINFLIGIDA
El colapso venezolano no fue producto de una catástrofe natural, sino de decisiones políticas: controles extremos, expropiaciones, destrucción del sector privado, corrupción estructural y uso del Estado como herramienta de poder.
Lejos de corregir el rumbo, el régimen profundizó un modelo que terminó por destruir la economía, expulsar a su población y vaciar las instituciones.
EL BALANCE FINAL
Doce años después, los números hablan por sí solos.
Venezuela pasó de ser una potencia energética regional a un país dependiente de ayuda externa, con su población dispersa por el mundo y su economía devastada.
El balance del madurismo es claro: más pobreza, menos libertad y una de las peores crisis económicas del siglo XXI.
