SABLE CORVO DE SAN MARTÍN: ENTRE PATRIMONIO, POLÍTICA Y UNA DISPUTA JUDICIAL QUE REAVIVA VIEJAS TENSIONES.
La decisión del Poder Ejecutivo de trasladar la custodia del sable corvo que perteneció al general José de San Martín desde el Museo Histórico Nacional al Regimiento de Granaderos a Caballo desató este miércoles una fuerte controversia institucional y judicial en Argentina. La medida fue dictada por decreto presidencial (Decreto 81/2026) y propone revocar una norma de 2015 que había restituido la reliquia al museo.
Los descendientes de los donantes originales —Manuela Rosas y Máximo Terrero— presentaron ante la Justicia una medida cautelar para suspender el traspaso del sable y sostienen que la decisión no fue comunicada ni consensuada con ellos, pese al valor histórico y patrimonial de la pieza.
La jueza Macarena Marra Giménez deberá resolver la solicitud de “no innovar”, que de prosperar impedirá el traslado y mantendrá el sable bajo custodia del museo, al menos hasta que se emita una sentencia definitiva.
PATRIMONIO EN DISPUTA
El sable corvo es una de las piezas más emblemáticas de la historia argentina, usado por San Martín en las campañas libertadoras y adquirido por él en Londres en 1811. Tras su muerte, fue legado a Juan Manuel de Rosas y, a fines del siglo XIX, donado al Museo Histórico Nacional con el compromiso expreso de permanecer allí para el acceso público.
Historiadores y expertos en patrimonio advierten que retirar el sable de un espacio museológico y colocarlo en un ámbito militar no solo pone en riesgo el acceso público a la reliquia, sino que podría sentar un precedente complejo para futuras donaciones privadas a instituciones culturales.
CRÍTICAS Y RESISTENCIAS
La polémica escaló con la renuncia de María Inés Rodríguez Aguilar, directora del Museo Histórico Nacional, quien expresó su desacuerdo con la iniciativa y recibió el respaldo de colegas y asociaciones culturales.
Por su parte, desde el Gobierno se argumenta que el traslado “garantiza seguridad material, coherencia histórica y continuidad simbólica”, y se presenta como un acto de “reparación histórica” que vincula la reliquia directamente con la institución militar fundada por el propio San Martín.
CÓMO LLEGAMOS AQUÍ Y QUÉ ESTÁ EN JUEGO
La disputa por el sable corvo no es solo sobre un objeto: es una pugna por el significado de un símbolo nacional, por la gestión del patrimonio cultural y por la interpretación de las voluntades testamentarias y donaciones históricas. La decisión oficial reaviva debates profundos sobre la naturaleza de los bienes patrimoniales y el rol del Estado en su custodia y exhibición.
Los descendientes sostienen que el traslado no solo vulnera la voluntad de los donantes, sino que coarta el acceso de la ciudadanía a una pieza clave de nuestra historia. El resultado de la intervención judicial será determinante para definir si el sable corvo sigue siendo patrimonio público exhibido en un museo, o si pasa a formar parte de actos institucionales y ceremoniales en un ámbito militar.
