SE DISPARA LA MOROSIDAD EN BILLETERAS VIRTUALES Y FINANCIERAS: YA RONDA EL 25%
El fenómeno se explica por la expansión acelerada de créditos de corto plazo, especialmente a través de billeteras virtuales y fintech, que ofrecieron acceso inmediato al consumo en un escenario de pérdida de poder adquisitivo.
Ese crecimiento, en muchos casos sin evaluaciones de riesgo suficientemente robustas, empieza ahora a mostrar su contracara: niveles de incumplimiento que preocupan tanto a las empresas del sector como al sistema financiero en general.
La mora cercana al 25% implica que uno de cada cuatro créditos presenta atrasos significativos, un indicador que revela no solo dificultades individuales, sino también un problema estructural más amplio vinculado a la fragilidad del ingreso real.
Detrás de este escenario aparece una dinámica que se repite en ciclos económicos marcados por inestabilidad: el crédito como herramienta para sostener el consumo en el corto plazo termina transformándose en un factor de vulnerabilidad cuando los ingresos no acompañan.
Además, el auge de plataformas digitales facilitó el acceso al financiamiento, pero también diluyó ciertas barreras tradicionales del sistema bancario, lo que amplificó el riesgo en segmentos de mayor informalidad o menor capacidad de repago.
El dato también enciende alertas sobre el impacto futuro en el consumo. A medida que crece la mora, se restringe el crédito disponible, generando un efecto contractivo que puede profundizar la desaceleración económica.
En este contexto, el desafío pasa por recomponer la calidad del crédito sin cortar de forma abrupta el financiamiento, en un equilibrio complejo que expone las debilidades acumuladas tras años de distorsiones económicas y pérdida de previsibilidad.
