TRUMP ANUNCIÓ QUE VENEZUELA ENTREGARÁ HASTA 50 MILLONES DE BARRILES DE PETRÓLEO A EEUU.
Donald Trump comunicó que Venezuela acordó entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, que serán vendidos a precio de mercado y cuyos fondos quedarán bajo control de la Casa Blanca para beneficiar tanto a consumidores norteamericanos como, según Trump, a la población venezolana en transición.
El anuncio fue difundido a través de la red social del presidente estadounidense y oficializó un giro energético significativo después de meses de bloqueo a los envíos petroleros venezolanos impuesto por Washington. Bajo ese cerco, la mayor parte de los embarques hacia China —histórico comprador de crudo venezolano— se detuvo, mientras que empresas con licencia estadounidense, como Chevron, se convirtieron en el principal canal de exportación desde PDVSA.
La operación prevé que el crudo venezolano llegue a puertos estadounidenses transportado por buques de almacenamiento. Trump instruyó al secretario de Energía para implementar el plan de inmediato, mientras analistas subrayan que este tipo de acuerdos podrían redirigir cargamentos originalmente destinados a Asia y aliviar los inventarios saturados en Venezuela.
Este movimiento no es sólo económico: tiene profunda carga geopolítica. Para Washington, asegurar acceso a petróleo venezolano robustecería su influencia en un país que históricamente fue aliado de potencias como China e Irán y que ahora está bajo intenso escrutinio internacional tras la caída de Maduro. El control del energético estratégico es una pieza clave para cualquier transición política y económica en Venezuela, y Estados Unidos busca colocarse como actor dominante en ese tablero.
Los mercados globales ya reaccionaron a la noticia: los precios del crudo registraron caídas, reflejando la expectativa de mayor oferta de crudo sancionado disponible en el mercado estadounidense y mundial.
