SE INSTALA EN DAVOS UN CONSEJO DE PAZ IMPULSADO POR DONALD TRUMP
El denominado Consejo de Paz comenzó a instalarse en Davos, en el marco de la reunión anual que convoca a líderes políticos, empresarios y referentes internacionales. La propuesta fue impulsada por Donald Trump y se presenta como un espacio orientado a promover acuerdos y desescalar conflictos abiertos en distintos puntos del mundo.
La iniciativa aparece en un contexto de fuerte cuestionamiento al funcionamiento de los organismos multilaterales clásicos, señalados por su burocracia, lentitud y escasa efectividad frente a crisis prolongadas. En ese escenario, el nuevo consejo intenta capitalizar el clima de hartazgo con las estructuras tradicionales y ofrecer una vía más directa de interlocución política.
Más allá del formato y de los apoyos que logre consolidar, la movida también tiene una lectura estratégica: reinstalar a Trump como actor central en la agenda internacional y disputar protagonismo en un ámbito históricamente dominado por consensos globalistas. La instalación del Consejo de Paz en Davos no es un gesto aislado, sino una señal política que busca impacto mediático y proyección geopolítica.
Queda por verse si esta iniciativa logrará trascender el plano simbólico y convertirse en un espacio con capacidad real de incidencia, o si quedará limitada a una puesta en escena en uno de los foros más visibles del poder global.
