LA VIDA DE PHIL COLLINS A LOS 74 AÑOS: SOBRIEDAD, CUIDADOS MÉDICOS Y UNA BATALLA DIARIA POR CAMINAR
A los 74 años, Phil Collins enfrenta una realidad muy distinta a la de sus años de mayor esplendor artístico. El ex líder de Genesis y uno de los solistas más influyentes del pop y rock mundial convive hoy con severas dificultades para caminar, requiere cuidados médicos las 24 horas y mantiene una estricta rutina vinculada a su sobriedad.
Los problemas físicos que padece no son nuevos. Lesiones en la columna, daños neurológicos y secuelas derivadas de múltiples cirugías fueron deteriorando progresivamente su movilidad. En los últimos años, esa situación se profundizó, obligándolo a depender de asistencia constante para actividades cotidianas que antes resultaban naturales.
En paralelo, Collins sostiene una lucha personal que considera central: mantenerse sobrio. Tras años de excesos que impactaron tanto en su salud como en su vida personal, el músico logró ordenar su día a día con una disciplina estricta, consciente de que cualquier desliz tendría consecuencias graves.
Su presente está atravesado por la resignación de haber dejado definitivamente los escenarios, pero también por la aceptación de una nueva etapa. Lejos del mito y del glamour, la vida de Phil Collins hoy expone el costo físico y emocional de una carrera intensa, y la fragilidad que atraviesa incluso a las figuras más grandes de la música global.
