MILEI FUE OVACIONADO EN ISRAEL Y CARGÓ CONTRA EL PERIODISMO EN UN DISCURSO CON FUERTE TONO POLÍTICO.
Durante su intervención, Milei afirmó que “gran parte del periodismo juega para las fuerzas del mal”, en una declaración que profundiza su confrontación con sectores de los medios de comunicación. El planteo no es nuevo, pero en este contexto internacional adquiere otra dimensión, al exponer su mirada frente a una audiencia académica extranjera.
El viaje del Presidente a Israel se da en un momento donde busca consolidar vínculos políticos y económicos, además de reforzar su posicionamiento ideológico en el plano global. En ese marco, el discurso no solo tuvo contenido técnico, sino también un fuerte componente político, orientado a reafirmar su narrativa sobre el rol del Estado, el mercado y los actores de poder.
La crítica al periodismo se inscribe en una estrategia más amplia de confrontación con intermediarios tradicionales —políticos, sindicales y mediáticos— a los que el oficialismo responsabiliza por distorsionar el debate público. Sin embargo, este tipo de declaraciones también reabre la discusión sobre los límites entre la crítica política y la deslegitimación de actores clave del sistema democrático.
El respaldo recibido en el ámbito académico internacional contrasta con el clima interno, donde la tensión con distintos sectores sigue escalando. En ese equilibrio, el Gobierno parece apostar a consolidar apoyo externo mientras mantiene una narrativa confrontativa hacia adentro.
