RITONDO IMPULSA A SANTILLI PARA LA GOBERNACIÓN Y PRESIONA POR UNA ALIANZA CON LLA.
En un contexto de reconfiguración del mapa político, Ritondo destacó la figura de Santilli como uno de los dirigentes con mayor instalación y conocimiento territorial en la provincia, un distrito clave donde el peronismo mantiene una estructura consolidada. La mención no es casual: busca ordenar la interna del PRO y enviar una señal de previsibilidad hacia el electorado opositor.
Al mismo tiempo, el dirigente insistió en la necesidad de alcanzar un entendimiento con La Libertad Avanza, el espacio liderado por el oficialismo nacional. La postura apunta a evitar una dispersión del voto que, en escenarios de tercios, podría favorecer al kirchnerismo, históricamente fuerte en el conurbano bonaerense.
El planteo deja al descubierto una tensión latente dentro de la oposición: la dificultad para articular un frente amplio sin diluir identidades ni liderazgo. Mientras algunos sectores resisten acuerdos con el oficialismo libertario, otros advierten que la falta de coordinación estratégica puede terminar consolidando el statu quo en la provincia.
La discusión también expone un problema estructural: la incapacidad de la dirigencia opositora para definir reglas claras de competencia y cohesión. En un escenario donde el aparato estatal ha sido utilizado durante años como herramienta de construcción política, la fragmentación opositora aparece como un factor que, lejos de equilibrar el sistema, termina reforzando las ventajas del poder establecido.
